Inicio de la Probación PANAM 2026
El 7 de mayo de 2026, en el día en que recordamos la beatificación de la Madre María Helena Stollenwerk, cuatro hermanas de tres países diferentes comenzaron el programa de Probación PANAM en la Comunidad de Formación de Puerto Rico, Misiones, Argentina.
El 7 de mayo de 2026, en el día en que recordamos la beatificación de la Madre María Helena Stollenwerk, cuatro hermanas de tres países diferentes comenzaron el programa de Probación PANAM en la Comunidad de Formación de Puerto Rico, Misiones, Argentina.
Las hermanas que inician este camino hacia un” sí “definitivo en el seguimiento de Jesús y su misión expresaron, a través del lema “Solo Dios llena el corazón que renace del Espíritu”. El deseo de ser como brotes nuevos que el Señor quiere hacer crecer, siguiendo el ejemplo de la Beata María Helena Stollenwerk, quien se dejó moldear por el amor de Jesús.

La misa fue presidida por el párroco, P. Adám Klinikowky, SVD. También acompañaron las Hermanas de las comunidades de Puerto Iguazú, Campo Grande, Santa María y Oasis del Espíritu y Prenovicias de la comunidad de formación, junto con algunos laicos colaboradores. Luego de la homilía, la Hna. María Cristina Mandali, Coordinadora Provincial de Argentina, dio la bienvenida a las Hermanas Clara Elena y Nancy Raquel, de la Provincia de Paraguay; a la Hna. Gilda María, de la Provincia Argentina; y a la Hna. Marie Eunide, de la Provincia de los Estados Unidos. Además, explicó en qué consiste esta etapa de formación.
Durante la ofrenda se presentaron las banderas de PANAM como signo de Mujeres de Esperanza, Unidas en la Diversidad, que siguen abrazando la misión en el mundo. Las Hermanas Probanistas ofrecieron como símbolo una semilla con brotes, en representación de su deseo de renacer en el Espíritu.
Al finalizar la celebración de la Santa Misa, la Hna. Raquel Peralta, del equipo de Coordinadoras de PANAM, compartió un breve mensaje.
Queremos vivir esta etapa de formación, dejando el Espíritu Santo renueva nuestro corazón para ser testigos alegres de seguir a Jesús y de la misión. También deseamos crecer como semillas fecundas en las manos de Dios, abiertas a su voluntad y al servicio de los demás.


